Reflexiones
La vida está llena de épocas tranquilas donde no nos planteamos que nada malo vaya a pasar pero inevitablemente pasan cosas.
La vida no se compone sólo de buenos momentos sino también de malos, para poder apreciar los primeros.
Nuestro interior es como la noche y el día. Las zonas que antes estaban iluminadas de repente se oscurecen.
Los peces y los árboles se parecen en los anillos que les rodean. Si hiciéramos un corte transversal a un árbol, por cada año transcurrido, sabríamos la edad del árbol.
Los peces también tienen anillos pero en las escamas. Y al igual que sucede con los árboles, sabemos por sus anillos cuántos años tiene el pez.
Los peces nunca dejan de crecer. Nosotros no. Nosotros menguamos a partir de la madurez. Nuestro crecimiento se detiene y los huesos comienzan a juntarse. El cuerpo se encoge.
Los peces sin embargo, crecen hasta que se mueren. Más rápido cuando son jóvenes y a partir de cierta edad, más lentamente, pero sin dejar nunca de crecer.
El anillo de los peces los crea el invierno. El Invierno es el tiempo durante el cual el pez come menos, y el hambre deja una mancha oscura en las escamas cuando su crecimiento es menor.
El anillo de los peces es microscópico, no se ve a primera vista, pero está ahí. Como si fuera una herida. Una herida que no ha cerrado bien.Y al igual, que los anillos de los peces, los momentos más difíciles van definiendo nuestras vidas. Hasta convertirse en medidas que van marcando nuestro ser.
Los días felices pasan deprisa, demasiado deprisa. Y enseguida se desvanecen.
Lo que para los peces es el invierno, para las personas es la pérdida. Las pérdidas delimitan nuestro tiempo. Hay un antes y un después. Cada pérdida es un anillo oscuro en nuestro interior.
La vida está llena de épocas tranquilas donde no nos planteamos que nada malo vaya a pasar, pero inevitablemente pasan cosas.
La vida no se compone sólo de buenos momentos sino también de malos para poder apreciar los primeros.

No sabía lo de los peces, es una fenómeno muy útil para explicar y entender cómo los acontecimientos de la vida nos van marcando y definiendo inevitablemente.
ResponderEliminarPodrá serme útil para utilizar en terapia como recurso metafórico. Gracias.